Nada mas llegar y entrar, note un silencio vacío que me hizo estremecer.
En aquella casa, dos seres maravillosos inundaban la habitación. ¿Como se puede estar tan presente y tan ausente al mismo tiempo?, me preguntaría día a tras día.
Mi primera mirada se detuvo ante unos bonitos ojos negros que me hacían ver un alma apagada y cansada de tanta lucha, pero que merecía la pena ver y sentir. Fue mas tarde cuando me pare a pensar en el motivo que Dios había tenido para dos personas pudiesen correr tal suerte, ¿por que?.
Me gustaría tener respuesta a muchas preguntas, ¿que delito habían cometido para padecer tanto?.
Los primeros años de sus vidas habían sido normales: repletos de paz y felicidad. Unos años después su estado físico empezó a decaer; dificultad para emitir ciertas palabras, dificultad para andar, temblores que se repetían una y otra vez, etc...
Fue un periodo duro, sobre todo para esos maravillosos padres que intentaron lo imposible para mantenerlos como hasta entonces.
Dios no escucho lo suficiente, supongo que estaría demasiado ocupado. La oración tampoco resulto ser fructífera porque se iban apagando muy poco a poco.
Una mañana soleada despertaron no demasiado bien; sus piernas se negaban a andar, sus ojos no podían ver la luz y sus delicados oídos escuchaban poco mas que la dulce voz de sus padres.
¿Porque algunos de hemos tenido tanta suerte y ellos no?, no es justo.
Ellos no eran ni mas feos ni mas guapos, ni mas altos ni mas bajos, ni mas ricos ni mas pobres;
simplemente eran dos nuevas vidas que empezaban a abrirse al mundo; simplemente dos niños
en medio del caos.
Conocerlos me hizo valorar la vida, la suerte que yo había tenido pudiendo sentir todo aquello que ellos por desgracia jamas podrían sentir.
Cada vez que mis labios brotaba un beso y me respondían con una sonrisa era lo mejor del día; era lo mas grande para mi; con tan poco, ellos estaban satisfechos y hasta parecían estar repletos de amor.
Sus vidas llegaron a reducirse a una vida simple, sin quejas ni lamentaciones; simplemente aceptaban la realidad sin mas y se entregaban a la mano de DIOS.
Mi corazón se podía ocultar mi sentimiento hacia ellos. Cada día crecía mas mi amor, y en el fondo los sentía como si fuera parte de mi. Ya no era un trabajo, era yo, eran ellos que grande es dar y recibir a cambio!
Algunas veces la miraba a ella y le hablaba;
-"Siento que no puedas disfrutar de lo bueno en la vida". - Siento mucho que no conozcas jamas el sabor de un beso de alguien que te ama de verdad".
-"Siento mucho que la brisa de cada mañana no pueda humedecer tus mejillas" - "Siento mucho que no tengas nunca la sensación de enamorarte, de enloquecer de amor".
-"Siento mucho no poder cambiarme por ti un solo día para que puedas sentir todo y a todos los que te rodean" - "Siento que no puedas ver un atardecer y sentir la libertad".
- " Siento..."
Ella permanecía callada, aunque dudo que no la entendiera. Mi dolor estaba presente en mis ojos; de los que brotaban lagrimas sin parar.
Cierto día, la tristeza de aquella habitación cambio; nació el color, los recuerdos podían apreciarse a su alrededor y la Navidad llego.
No podía soportar tanta tristeza es tan importante fecha y decidimos comprar un árbol completo, repleto de luz; aquello que tanta falta hacia...
Podíamos respirar algo diferente, no se, no podría explicarlo con palabras pero hasta en el rostro de ellos se podía percibir.
Entre la duda, las preguntas sin respuesta y la desesperación estaban los padres. Ahí estaban como piedras en mitad de un camino arenoso, expuestos a las complicaciones del paso del tiempo; lluvia, tormentas y pocos días de sol.
¿Como se puede amar tanto? ¿Como se puede seguir conviviendo con tal sufrimiento, con la esperanza prácticamente perdida y sin apenas fe? ¿Acaso puede haber un Dios tan fuerte?
Han llegado a renunciar a su propia vida solo por ellos, por sus hijos ¡ Que sentimiento tan hermoso! Son muchas las veces que le falta de fe les hace decaer en el dolor mas profundo. Saben que sus hijos no podrán acceder a las riquezas del mundo y lo aceptan.
El gran corazón de ella cautivo a su padre de tal forma que el verla cada amanecer y sonreír le da la vida.
"La madre", con sentido del humor a veces, y frustradas otras, intenta tener todo listo cada día, para que ellos sigan conservando su vida y donde no puedas faltarles nada. Su sueño seria verlos pequeños otra vez con sus alegrías y travesuras o bien, verlos haciendo su vida sin mas sufrimientos que los que el día a día nos regala, preocupándose por la hora de llegada después de una fiesta o el fracaso un amor olvidado.
Dedico estas palabras a esta gran familia de la que tendríamos que tomar ejemplo de nosotros y por la que ruego a Dios que nunca les falte la fuerza para seguir luchando y nunca caigan en la desesperación.
Felicidades a esos padres por la suerte que han tenido con esos hijos que seguirán luchando hasta la muerte por ver a sus padres.
Felicidades a esos hijos por tener todo en sus padres excepto una vida fácil.
Con todo mi cariño para ellos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario