Al asomarme al cristal
Al asomarme al cristal
de tus empañados ojos
la inocencia rompe
con el iris en clamor.
¿Seré acaso culpable
de la turbidez que muestran
tan encantadores ojos
nunca vistos?
Claro que lo soy!
(me grita la conciencia)
La luz del interior
dimana en efervescentes haces
de fotones que copulan en el aire.
Son los rebotes fragmentados
del reflejo de la cruda
e ilusa realidad
convertida en múltiples
estrellas diminutas
que juguetean al arte del amor.
Recogiendo mis fragmentos
de cristales manchados con la lava
de convulsiones del pasado
voy recorriendo caminos
de luces y colores
con el sol de la mañana
y recordando aquella mirada
cuya inocencia me atrapo
haciéndome culpable
incluso de lo que no sabia
o no quería recordar.
Autor: Eudes

No hay comentarios.:
Publicar un comentario