viernes, 25 de marzo de 2016

La histeria del beso

La histeria de beso

Hoy se besa a la familia, a los amigos, a los amantes...

Pero ¿Cuando se convirtió el beso en símbolo de la
expresión de afecto y
amor?

Aunque es natural pensar que el beso siempre ha
existido, no siempre se
consideró de la misma forma. Es en las épocas
primitivas cuando se encuentra
su origen, y fue la madre hacia sus hijos, la primera
en manifestar su
cariño de esta bonita forma.

Hubo que esperar hasta el siglo IV para que la
sociedad admitiera el beso
entre personas as, parejas, como expresión de afecto.

Fue Francia, romántico país, el que instauró la
costumbre de que el beso era
parte del cortejo entre dos amantes. Y así, poco a
poco, hasta en Rusia,
consideraron que un beso era la mejor forma en la
que una pareja de novios
sellase entre el altar su amor para siempre.

Hoy se considera natural ver a las parejas besarse en
mitad de la calle, en
un parque, en un bar, pero no siempre fue así.
Dependió del momento
histórico que sufrieran los países.

Así, cuando llegó la Revolución Industrial; y el
racionalismo imperó en las
mentes humanas, las manifestaciones de amor se
reprimieron. Y, por tanto,
los besos pertenecían solo al ámbito de lo privado.
Es una pena, pero nadie
se besaba en la calle.

Tuvo que llegar el séptimo arte, en el siglo XX, para
devolver a la escena
pública un acto tan privado como es el besar. En la
pantalla los
protagonistas se besaban, y en las butacas, en la
última fila, los
espectadores también. Esta libertad en el cine, sin
embargo, desapareció
pronto con la llegada de los comités de censura.

Hubo que esperar a que finalizara el período de
entreguerras y se acabara
con los regímenes dictatoriales que imperaron en
Europa y en muchos países
latinoamericanos para que el movimiento hippy, el
feminista y el ecologista
devolvieran el color y la libertad a las calles.

Basta pensar en Mayo del 68 para imaginarnos
que por aquella época el beso
no era solo símbolo de amor, sino de rebeldía por lo
impuesto. Los jóvenes
no querían obedecer a sus padres, que les pedían
recato, y disfrutaban del
amor a plena luz del día.

El amor llegó a las calles de las capitales mas
importantes del mundo.
La primavera, y con ella el amor, floreció de nuevo.

Y del fruto de expresión llegaron muchos de los
jóvenes de hoy, que
ahora disfrutan en lo privado y en lo público del arte
de besar.

Así que, pues a disfrutarlo....


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