Morir en flor
Morir con cada amanecer de salvia marchita
y seguir con la vida que fluye por los tallos
salvar el capullo, mantener los pétalos,
atestiguar el tiempo en estaciones,
con las huellas de mi tronco, con el sudor de mis raíces,
ver el paso de las hojas que en su inocencia
se creen, impávidas, perennes bajo la luz de la primavera.
Estoy solo, inmerso en una agonía de bosque,
muerto en las flores y en cada nido,
me aferro a la tierra, me enfermo de vida
en esta condición sin condiciones,
en esta vida que no termina,
en esta muerte que no se apiada de mis llantos
Quiero morir en flor,
soltar las ramas y volar,
anhelo soltar mis raíces,
poder irme con el río,
sueño con ser presa del trueno,
y caer por la fuerza del viento.
Me anclo a la esperanza de una visita salvadora,
del hombre con fauces de hierro,
la tempestad y su enjambre de truenos,
e incendio con sus peces de fuego.
Soy árbol ahogado en clorofila
con una muerte que se niega
con un cansancio de pájaros,
árbol desahuciado,
Esperando la sequía en esta húmeda selva...

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