Recuérdame que no te olvide
Era contigo con quien yo aprendí a disfrutar de la vida. Y lo olvidé? Era la manera en la que me hacías ver las cosas, siempre distintas y siempre mejores, la que me hacía saborear cada segundo de mi existencia. Era eso y otras muchas cosas mas. Era la forma que tenías de hacerme reír, la mirada clara que me estudiaba el rostro cuando te hablaba, la forma de empujarme hacia adelante cuando notabas mis miedos, la mano que tendías siempre cuando notabas mis lagrimas, la sonrisa que te iluminaba cuando me veías sonreír, la firmeza de tus hombros en la que me apoyaba para caminar, la seguridad de tus abrazos en la que me refugiaba de la soledad? Pero ni tu lo decías ni yo lo preguntaba. Yo me limitaba a mirarte desde lejos muchas veces, tratando de robarte una mirada o un guiño y tu te limitabas o vigilarme, también desde lejos muchas veces, para asegurarte de que no estabas lo suficientemente cerca de mi como para sufrir ni tampoco lo suficientemente lejos como para perderme.
Y nuestros años pasaron entre dudas no resueltas y furtivas esperanzas. Y fueron tantos años que, de pronto, el tiempo nos borro. El destino decidió gastar su tiempo en otros y nosotros decidimos dejar de creer en tiempos y destinos.
Pero la vida a veces parece un círculo y ahora, el tiempo y el destino se han vuelto a encontrar. Y hemos crecido y todo ha cambiado?menos tu y yo. Habría sido mas fácil haber hablado entonces, cuando la vida nos regalaba oportunidades. Pero decidimos hablar ahora, cuando ya los dos hemos comprado otras oportunidades.
Y sin embargo, ¿importa algo? El tiempo y el destino están aquí de nuevo y tu y yo hemos cambiado?

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