Cómplice de tiempo.
La vida es un tren que a cada momento aumenta su velocidad de traslación, no para en su recorrido. Nosotros le seguimos terminando ya cansado en la noche.
Solo descansa el pasajero porque la vida sigue en los mismos rieles.
Mientras descansamos continua y convertimos ese descanso en una parada.
En cada parada tenemos un sueño. Con algunos personajes.
En ellas soñamos tenemos ilusiones. Tratando de lograr esas ilusiones nos llaman locos, pero para nosotros los locos, pero para nosotros los locos los que están afuera son los dementes.
¡Como amo mi locura!, con ella viajo al universo y pinto con colores el arco iris que ellos contemplan, monto en unicornios para viajar al espacio para dormir en sus lunas y en veleros en los mares empujados por el viento.
En aguas tranquilas de los lagos del espacio miro en sus reflejos lo que tiene mi espíritu.
Visito a países y a continentes para crear versos robándole palabras del viento. Me siento como gaviota que surca los cielos y con una una sola mirada me convierto en deseos.
¡Como amo mi locura por ser cómplice del viento! Acariciando mares y palmeras a través del tiempo.
Puedo sentarme el la boca de un volcán y desde su cima ver la blanca lava que sale de tu cuerpo.
Pasar mis dedos por cuerpos desnudos y fabricar esquemas de los sentidos.
Veo Ángeles y querubines, bosques y veredas en los caminos del cielo. ¡Como amo mi locuraporque aun así con ella te quiero.!

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