No te olvido
¿Y temes que otro amor mi amor
destruya?
Que mal conoces lo que pasa en mi,
no tengo mas que un alma, que es ya
tuya,
y un solo corazón, que ya te dí.
¿Y temes que placeres borras cosas
arranquen ¡ay! del corazón la fe?
Para mi los placeres es todo mi placer.
Aquí abundan mujeres deslumbrantes,
reinas que esclavas de la moda son,
y atrevidas de sedas y brillantes,
sus ojos queman, como quema el sol.
De esas bellas fascinan los hechizos,
néctar manan sus labios de carmín;
mas su arte y su lujo y sus
postizos,
ninguna puede compararse a ti.
A pesar de su grande poderío,
carecen de tus gracias y virtud,
y todas ellas juntas, ángel mío,
valer no pueden lo que vales tu.
Es tan ingente tu sin par pureza,
y tan ingente tu hermosura es,
que alzar puede su templo la belleza
con el polvo que oprimes con tus pies.
Con razón me consume negro hastío
desde que te hallas tu lejos de aquí,
y con razón el pensamiento mío
solo tiene memoria para ti.
Yo pienso en ti con ardoroso empeño,
y siempre miro tu divina faz,
y pronuncio tu nombre cuando sueño.
y pronuncio tu nombre al despertar.
Si del vaiven del mundo me retiro,
y ávido de estudiar quiero leer,
entre las letras ¡ay! tu imagen miro,
tu linda imagen de mi linda vida.
Late por ti mi corazón de fuego,
te necesito como el alma a Dios;
eres la virgen con que sueño yo.

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