Para cada persona uno de nosotros tiene que ser especial cada persona con la que nos relacionamos.
Muchos hoy carecen de calor, de ese calor que agita los latidos de un corazón muchas veces cansado, que ha sufrido mucho, que con pocos o demasiados años siente que cada latido se apaga ante la falta de afecto, de amor, ante la desatención, el menosprecio, y ante la indiferencia.
Nuestra vida a veces muy agitada no nos permite brindar calor, y en ese apuro olvidamos esos pequeños gestos que son un mundo en la vida de quienes los necesitan.
¡Cuantas personas hoy necesitan que alguien los abrace!
¡Cuantas personas que están solas nos miran tratando de encontrar una sonrisa que los aliente a seguir!
¡Cuantas personas sufren o lloran en silencio y en soledad pues no hay quien deje de lado por un instante su propia vida y le dedique unos minutos!
¡Cuantas personas pasan por nuestras vida y no nos detenemos a pensar porque!
Adelaide Protector nos dice:
" Lo que te causa grandes dolores de cabeza no es lo que has hecho, sino lo que has dejado de hacer. La carta que no escribiste, las palabras cariñosas que dejaste de pronunciar , la flor que pudiste haber enviado, son los fantasmas que te visitan por la noche.
La piedra que pudiste haber quitado del camino de tu hermano; el consejo alentador que nos diste, por estar demasiado ocupado; el apretón de manos cariñoso que omitiste; el tono amistoso con que debiste haber hablado, y en el cual no pausaste, es lo que te atormentara.
Estos pequeños actos de cariño que tan fácilmente pasan por ti desapercibidos, estas oportunidades que aun los mortales tienen para que se porten como ángeles, se nos presentan por la noche, en el silencio y en todas partes.
La vida, querido amigo es demasiado corta, y la aflicción demasiada larga.
No dejes que tu comprensión sea ineficaz por haber acudido a ayudar a tu prójimo demasiado tarde.
No, no es lo que has hecho, sino lo que has dejado de hacer, lo que verdaderamente te causara terribles dolores de cabeza".
Una caricia, un abrazo, un beso, una sonrisa, un apretón de manos, una palabra, un gesto...
No lo dejes para mañana, la vida es hoy.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario