viernes, 18 de julio de 2014

LA LIEBRE Y LA TORTUGA

La liebre y la tortuga.

La liebre se alababa en cierta ocasión delante de los demás animales, de su incansable velocidad en la carrera.
- Nadie me ha derrotado jamas - decía cuando hecho a correr todas mis fuerzas. - Desafío al que quiera probarlo.
 - Acepto el desafío - Dijo la tortuga tranquilamente - ¡ Ah, pues tiene gracia! - dijo la liebre-. Soy capaz de danzar a tu alrededor durante el camino-. 
- No te jactes de nada hasta ser vencedora - dijo la tortuga se fijaron las condiciones en que debía efectuarse la carrera y comenzó la prueba. La liebre desapareció, pero se detuvo, pronto y, despreciando a la tortuga, se tumbo a descansar.
La tortuga avanzo, sin prisa. Cuando la liebre despertó, vio a la tortuga tan cerca de la meta que ya no pudo alcanzarla.

LA CONSTANCIA VENCE TODAS LAS DIFICULTADES.


          

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